El magnesio desempeña un papel clave en la energía, la relajación y la concentración, y aun así rara vez eres consciente de ello. ¿Fatiga, músculos tensos o dificultad para concentrarte? Puede parecer señales aisladas, pero a menudo el magnesio está implicado en segundo plano. Este mineral está presente en cada célula del cuerpo y ayuda al organismo en numerosos procesos al mismo tiempo.
El magnesio contribuye al funcionamiento normal de los músculos y los nervios y apoya el metabolismo energético. Ayuda a reducir la fatiga y desempeña un papel en la resiliencia mental y la concentración. No es de extrañar que el magnesio pueda desempeñar un papel importante durante períodos exigentes o intensivos, tanto física como mentalmente.
Puedes obtener magnesio a través de la alimentación, por ejemplo, de verduras de hoja verde, frutos secos, semillas, productos integrales y legumbres. Al comer de forma variada, a menudo ya creas una base sólida. Pero seamos honestos: en períodos de estrés, poco sueño o actividad física intensa, la necesidad puede ser ligeramente mayor.
Precisamente al seguir centrándote en esa base — suficientes nutrientes, regularidad y variedad — apoyas al cuerpo de una manera que se adapta a la vida diaria. Y eso ayuda a comenzar el nuevo año con más energía, relajación y concentración.

