Empieza con una base que realmente funcione. Pequeñas decisiones alcanzables que aportan calma, energía y consistencia en enero. Precisamente en el primer mes del año, el enfoque suele estar en hacer más y ser más estricto. Muchos patrones de alimentación pueden ser saludables, siempre que cumplan con 4 principios básicos: adecuado, equilibrado, moderado y variado. Lee aquí más información.
Esto significa, en la práctica, que comer saludable no se trata de una única forma perfecta, sino de una base que puedas mantener. No es todo o nada, sino decisiones que encajen con tu ritmo diario, tu energía y tu vida. Precisamente por eso, una base nutricional sólida funciona mejor que los propósitos estrictos que dependen únicamente de la fuerza de voluntad.
Una base sólida consiste en algunos pilares simples:
- Regularidad en los momentos de comida, para mantener estable el nivel de azúcar en sangre
- Suficiente proteína y fibra, para mayor saciedad y menos antojos
- Variedad, para que tu cuerpo reciba lo que necesita y la comida siga siendo agradable
Las investigaciones muestran que especialmente la ingesta de proteínas y los alimentos ricos en fibra contribuyen a una sensación de saciedad más duradera y a niveles de energía más estables durante el día. Esto no solo ayuda a mantener el peso, sino también a mejorar la concentración y el comportamiento alimentario. Puedes leer más sobre esto en la investigación de Harvard.
Enero es un buen momento para observar esto conscientemente. No para corregirte, sino para observar: ¿dónde fluye tu día con facilidad y dónde aparecen inquietud o bajones de energía? Al tomar en serio estas señales, hacer ajustes se convierte en un proceso natural en lugar de una lucha. El bullet journaling puede ayudarte con esto.

